Reflexiones en torno a la condición de la existencia desde la filosofía práctica. Propuesta de un estilo de vida para el nuevo siglo.
martes, 17 de marzo de 2020
¿El coronavirus como salvación del planeta enfermo por el hombre? Reacción descontrolada de microorganismos ante la permanente acción desbocada de la sociedad industrial masificada. David De los Reyes, texto y foto
"Ved la Tierra, el cuerpo de nuestro cuerpo, la verde Tierra Indudablemente humana, como esta carne" En: "Aurora Leigh" de Elisabeth Barret Browning. Ed. Penguin, 1995. Libro sexto, 1273, p.180
En su lecho de muerte, a sus treinta y un año, Franz Schubert (1797-1828) habría dicho a su amigo von Spaun lo siguiente: "Me siento tan cansado que me parece que podría atravesar mi cama".
La "interprete de música" Martha Argerich declaró una afirmación que da que pensar: "Me gusta tocar piano, no ser pianista". Interesante propuesta reveladora para todo music-ista...
Según el gran pianista ruso Emil Gilels, refería que había dos intérpretes de Beethoven. El primero dice YO toco a Beethoven. El segundo es el que dice: yo toco a BEETHOVEN. En sus interpretaciones no nos habla de Emil, sino del compositor que absorbe su devenir interpretativo. Nietzsche lo advirtió: el mejor maestro es aquel que ha tocado de la mejor manera posible, haciéndonos olvidar del ejecutante y hasta del mismo compositor, produciendo una experiencia de una ilusión que nos remite la historia de su vida o que nos vuelve a revivir algo de su vida en ese presente.
Los animales matan (para vivir) animales, el hombre extermina animales ( en primer lugar al mismo hombre, que ha sido considerado como alimaña, pulga e inmundicia), sólo por un placer cruel y fatuo de poder. Y como decía Aby Warburg, teórico de la a estética, "Dios habita en el detalle".
"Si nuestro mundo terminara, la música continuaría", dijo Schopenhauer. Espero que su voluntad de poder incluya en su final y a la vez excluya eternamente al reggaetone... Foto: David de los Reyes: Schopenhauer en el fin del mundo